miércoles, 26 de enero de 2011

El arte de Gitanillo de Vélez.

 
Gitanillo de Vélez, en el centro, con los autores y colaboradores del libro en la plaza del Niño de las Moras, en El Palo.  Arciniega

Gitanillo de Vélez nació en una cueva de Periana y que ha llegado a tocar en los escenarios de Gran Bretaña, América y Japón.

ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA «Cuando a los artistas nos pillan en una edad cariñosa, todo lo que se nos haga está bonito y este libro ha sido un galardón muy grande, igual que si me hubieran dado la Llave del Flamenco», confiesa Luis Santiago Amador, Gitanillo de Vélez.

El guitarrista y cantaor malagueño vivió hace poco uno de los días más felices de su vida con la presentación en Vélez de su biografía Gitanillo de Vélez: Gran gitano como sus rasgos negros, que ha sido posible gracias a la asociación de vecinos del Palo, el Ayuntamiento de Vélez, la empresa Anclair y la editorial La Hidra de Lerna Ediciones. El subtítulo, por cierto, es una dedicatoria que al cantaor le hizo Antonio de Mairena.

«Luis siempre estuvo disponible para El Palo y la asociación de vecinos y de alguna manera había que pagárselo», señala Francisco Leal, dirigente vecinal del Palo y uno de los colaboradores del libro, un proyecto que ha estado encabezado por Manuel López García y Miguel López Castro, de la vocalía de flamenco de la asociación, pero que también ha contado con la aportaciones del guitarrista Chaparro de Málaga, investigadores y flamencólogos.

«El libro surge en el año 2006, cuando empezamos a hablar de flamenco y a acordarnos de Luis y la forma que tiene de rompernos por dentro cuando canta, y empezamos a pensar en la obra», cuenta Manuel López.

El cante de Gitanillo de Vélez, pero también el toque, porque Luis Santiago Amador también es un excelente guitarrista. «Tiene mucho gusto y muy acentuado, un estilo a Diego del Gastor y en cuanto al cante es muy valiente», señala Manuel López. Para el protagonista de esta biografía, el conocer todos los cantes y la letra que a continuación va a cantar el artista le convierte en un guitarrista que acompaña bien al cantaor.

Miguel López añade que lo que en principio iba a ser un libro muy afectivo, «sobre su calidad humana y artística», se ha completado con artículos de prensa, testimonios de artistas que han estado con Gitanillo de Vélez por medio mundo, así como con una importante labor de investigación: «Hemos iniciado lo que puede ser una futura investigación sobre una época en la que los bolos y la troupe dan paso a los festivales, hemos dado una imagen clara de cómo se produce y es una cosa importante porque forma parte de la historia del flamenco en Málaga», resalta Manuel López, que también destaca que aportan nuevas informaciones sobre las fuentes del flamenco en Cuba. «Descubrimos una visión mucho más amplia del papel de Cuba y la intervención de los negros en el flamenco», cuenta Manuel López.

Por otro lado, el libro tiene un capítulo del investigador Norberto Torres sobre la función del guitarrista cantaor en los albores del flamenco. «Al principio, hace 170 ó 150 años, todos los cantaores tocan la guitarra porque dos a la aventura era más difícil y había que repartir poca cosa. Se tocaba a lo barbero, rasgando la guitarra y a partir de ahí el cante y la guitarra se van desarrollando», indica Manuel.

«Es un libro tan bonito y bien hecho... han fotografiado hasta la cueva de Periana en la que yo nací, como el niño Dios», comenta Gitanillo de Vélez. Y es que Luis Santiago Amador vino al mundo en 1951 en una cueva de Periana, alumbrada por una alpargata encendida. «Como mi madre no tenía ropa, todas las mujeres de las casas de la vera nos daban», narra el artista en el libro.

La guitarra de lata

La obra repasa su trayectoria artística, desde que su abuelo le construyó una guitarra con latas de mortadela Mina e hilos de cobre muy tensados, hasta sus giras por América, Gran Bretaña o Japón.

También recoge su amistad con artistas como Chano Lobato o Camarón de la Isla. De este último conserva una corbata: «Actuamos en Carranque en 1978 y le gustó mi corbata, así que nos la cambiamos, yo conservo la suya y todavía huele su perfume porque no me la he puesto nunca», explica.

El libro ha tenido tanto éxito, que a las pocas semanas de su presentación ya hay proyectada una reedición que incluirá un CD que Gitanillo de Vélez está terminando. La biografía del cantaor malagueño se presentará además en febrero de 2011 en el Ateneo de Málaga. De momento, los interesados pueden adquirir la obra en la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Vélez y en la página web de La hidra de Lerna Editores.

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